lunes, 9 de marzo de 2009

¿A dónde voy a ir yo?



Ayer tuve la ocasión de disfrutar de una buena película: ‘Rescate al amanecer’. El reclamo era mi amadísimo Christian Bale, y la verdad es que no defraudó.
Además, resultó ser un filme deliciosamente entretenido, con unos guiones chirriantes a la vez que desquiciantes. Sublime.
Pongo especial énfasis a una escena en la que Bale y sus compañeros de prisión consiguen escapar de una sucia cárcel de bambú y piojosidades (no he desvelado mucho, creánme). Una vez en la frondosidad de la salvaje jungla, uno de sus colegas porta una metralleta con munición recién cargadita y todo. El tío está bastante loco tras un cautiverio de algo más de dos años, lo cual es bastante comprensible por otra parte.
Lo llamativo y trágicamente cómico es que, una vez liberado y con un arma como garantía de supervivencia, el tipo se vuelve majareta del todo y no para de repetir que no sabe a dónde ir:

- No tengo buena puntería... ¿A dónde voy a ir yo aquí?.... ¿A dónde voy a ir yo? – susurra entre risas desesperadas.

Bien, el pobre desgraciado me recordó una situación muy cercana.
La mía.
Mi estatus socieconómico-psicotrópico actual. En vez de un fusil, yo porto un título vagamente homologado en una mano y en la otra, el título del EGA. Con eso tapo mi desnuda e inocente inexperiencia.

De la puerta del mercado laboral cuelga un cartel que reza: “Pasen sin llamar”.
Doy un tímido y tambaleante paso adelante y ahí estoy yo. En el felpudo. Sin saber qué hacer. Para donde tirar. A qué puerta llamar. En qué máster derrochar el dinero.

No tengo buena puntería... ¿A dónde voy a ir yo?

Mientras tanto, una se entretiene leyendo los periódicos. Porque exacerbarse también es una manera de sentirse viva.
Parece ser que al Gobierno de Gordon Brown no se le ha ocurrido otra cosa que destinar una partida de unos 14 millones de libras a prestar ayuda “psicológica” a aquellos diablos afectados por la crisis. Vaya. Qué freudianos. Qué bonachones y qué innovadores los de la flema british.

Quizá me tilden de conservadora ultracapitalista neo-nazi, pero me arriesgaré de todos modos y preguntaré al aire: ¿No sería mejor manejar esos milloncejos de una manera más práctica? ¿Como algo que se hace llamar “creación de empleo”, quizás? ¿O tal vez ayudas sociales? ¿Para qué queremos una mente sana y positiva si no tenemos psicólogo que llevarnos a la boca? ¡Fish and chips para todos!, digo yo, en un arrebato de insana cordura.

En fin, qué se puede esperar de un tipo que alaba la ‘hazaña’ de la cancerosa de Gran Hermano que ha sacado rentabilidad a su desgracia.

Soy una ingenua, lo reconozco. Una maldita ingenua. Pensaba yo que cumplía de sobra los requisitos para optar a una beca para estudiar inglés en el extranjero y resulta que la beca de movilidad que obtuve el año pasado –bendito año de frenética actividad-, no es ‘la beca’ que ellos piden entre sus –infinitamente injustos y nada progres-, requisitos.
¿Dónde está el talante, señor Zapatero? ¿Dónde están las ayudas a los estudiantes, y muy concretamente a las ‘jóvenas’ como yo? ¿Acaso os es suficiente con el símbolo de la cejita-Bambi? ¿Dónde quedan la igualdaz, la solemnidaz, la honradezzz?

Mientras, la bruja Lola pronostica por enésima vez el fin del mundo, y poco a poco, sus previsiones se están cumpliendo. Dentro de un escaso año, el club selecto de parados ascenderá a los 4,5 millones. Esto es un no parar. Crisis. Crisis. Y más crisis.
Hasta los ‘oteros’ reivindican sus ‘derechos’. Reclaman una jornada laboral de 35 horitas semanales y un sueldo mayor que el de, atención señoras y señores, ¡1.000 euros!. Justificación: “Hay trabajadores jóvenes que tienen que pagar una hipoteca”.
Es decir, que en un afán de desvergonzada desfachatez, reivindican delante del ayuntamiento y con la cara y el uniforme fosforito bien altos que quieren pasear menos y cobrar más.

Agárrense los machos y pongan el asiento en posición vertical. Perdemos presión.

Parece que mil euritos por pasear y poner multas y cepos y joder –no se me ocurre un verbo más correcto-, al prójimo no es suficiente. Dejo de escribir sobre esto porque el número de improperios iría en aumento y sólo conseguiría afear mi escritura sutil, poética y sensible.

Concluyo brevemente diciendo que hay dos tipos de especies no humanas por las que mi conciencia solidaria de verde-Greenpeace no derramaría ni una triste lágrima de cocodrilo: los mosquitos y los oteros. La avaricia rompe vuestro saco. Dejad de chupar sangre.

Por fin, una noticia agradable: “Más de 650 altos cargos temen por su puesto si el PNV sale del Gobierno Vasco”.

Jou, jou, jou.... ¡Temblad, estómagos agradecidos, temblad!
Por cierto, ¿sólo 650? Se han quedado bastante cortos, doy fe. Sólo hay que mirar alrededor.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Christian stuvo fenomeno en el Maquinista
me encanta este chico pero esta peli no la conozco

Saralegi dijo...

Santana!!! la crisis nos hunde, y eso q dicen q todavía no hya llegado lo peor... veremos neustro proyecto finalizado, nos servirá nuestro titulo de algo.... es un misterio...

muuuack!

Amaiasan dijo...

¡Anónimo! Te recomiendo encarecidamente la película!! Bale se sale!!!

Lady Saralegi maitagarria!!! Nice to see you!! Tengo ganas de charlatanerías varias!! Whenever you want!!¡A bailaaar!

Anónimo dijo...

gracias
la vere