lunes, 8 de junio de 2009

¡Y lo que te rondaré Moreno!

¿Oyen descorcharse botellas de celebración? No se precipiten en su respuesta. Medítenlo. No vienen de la fiesta de Federer. No es José Luis Moreno porque han atrapado al asaltante que le atacó con gran violencia. Tampoco los colegas del detenido que han logrado escaquearse de la chapuza en la casa de aquel ventrílocuo.
No.

Es el sistema en sí (hoy me he levantado punki: ¡okupa y resisteee!). El sistema judicial. El burocrático-administrativo. Las Fuerzas de Seguridad. El gobierno. Los portavoces 'planetarios' del presidente. Los asesores, los sastres y los trovadores gubernamentales. Oficiales y oficiosos.

Hace unos días oí en el telediario –hasta hoy no he podido salir del shock para compartir el trauma con ustedes-, una noticia con aparente final feliz que, dada la novedad, inflaron hasta lo humanamente digestible y casi me dieron ganas de montar un sarao en casa dado el despliegue informativo-festivo.

Resulta que sí, que al final han detenido al asaltante de José Luis Moreno. Perfecto. Todos dormiremos un poco más tranquilos hoy. La periodista dice –eso sí, en una pudorosa voz en off-, que la rápida detención ha sido posible gracias a que Moratinos firmó hace poco no sé qué tratado de colaboración en no sé muy bien qué país del Este –información precisa y rigurosa, no me lo negarán-. Ese acuerdo ha debido de facilitar todo de tal manera que invita a pensar que el criminal se entregó voluntariamente implorando perdón de Dios entre lágrimas de arrepentimiento.

Luego también se comenta, restando importancia subliminalmente, que el tipo en cuestión ya fue capturado y condenado a prisión pero que, al parecer, “consiguió salir debido a un error judicial”. No quiero incidir en mi afán picajoso, pero... como diría mi amiga Saralegi, “What the fuck??”.

Sí. Han vuelto a colgarse medallas a diestro y siniestro. Un brindis por ese error judicial. No hay mal que por bien no venga, Peláez.
Pero la cosa no acaba ahí. Aparece un agente muy solemne y uniformado que explica orgulloso ante la cámara la detención “casi en tiempo récord”.

A estas alturas, supongo que los muñecos de Moreno se habrán quedado sin habla.
He aquí una lección de Periodismo para principiantes: “que la realidad no te estropee un buen titular”.

En fin, será que soy una pesimista sin remedio ni causa y que siempre ve “errores judiciales” en lugar de alegres y diplomáticos tratados express y detenciones en tiempo récord.

¿Oyen esas risas?

Son del capullo que le dio la paliza a Moreno. O de cualquier otro indeseable que obtiene impunidad gratuita gracias a nuestra nefasta hipocresía del que dirán y del todos somos igual de buenos y amiguitos.

Pie de foto
: Astrit Bushi, presunto líder de la banda que agredió a Moreno. Gracias por dejarme sustraer esta foto de aquí.

domingo, 7 de junio de 2009

Photodenuncia II: Prohibido respirar. Se acabó lo que se daba



El despliegue de carteles como el de la foto de arriba, en donde con un poco de esfuerzo, fe e imaginación puede leerse "prohibido actividades acuáticas" -mi móvil no da para más, y casualidad no llevaba la cámara digital encima, zotx-, coincide con las faraónicas obras de la Supersur. Se trata de una autopista que, en detrimento del último y único pulmón que tenía nuestro contaminado Barakaldo -se conoce que esto excede la jurisprudencia de SuperCiviko-, nos hará la vida mucho más sencilla en términos de fluidez vial.

Lo bonito es comprobar que aún somos rebeldes. Aún se intuye algo de revolución latente. Por cada cartelito prohibitivo, dos o tres pescadores aficionados.

¡Dejen al pueblo que pesque sus peces radioactivos en paz!

jueves, 4 de junio de 2009

Munduko kaleetan barrena

Ez naiz Berlinen, Shanghain, San Franciscon, Dakarren ezta Medellinen ere izan. Alegia, ez naiz fisikoki izan. Nire irudimenak, ordea, munduari jada pare bat buelta eman dizkio. Klase turistan eta inongo poltsa, maleta edo nortasun agiririk gabe.
Gelditasuna: ‘delayed’.

Hiri edo herri batera bidaiatzean, ohiko museo eta eraikin esanguratsuenei derrigorrezko bisita egin ostean, nora jotzen duzu?
Bada, bertoko bizitza ‘erreala’ dastatzera abiatzen zara. Izan ere, inor ez du turista tipiko-topikoa izan nahi, ezta?!

Modako jatetxeak, herritarren gustuko parkeak edo bestelako tokietan barneratzea, hausnartzea... baita galtzea ere! Horretan datza bidaiatzearen xarma berezia.
Horma horretan ageri den grafitti bitxiak zeure atentzioa deitu du, begira ze-nolako janzkera daramaten gazte horiek, adi egon skater horren trebetasunari...
Horrela, bat-batean, turista izatetik biztanle izatera bihurtzen zara.
Edonola ere, Medellineko ‘aguapanelita’ bat dastatzeak edota Berlinen ustez uneoro jaten diren saltxitxak hartzeak ez zaitu ‘hiritartasuna’ emango, orduan, non dago gakoa?

Kaleko kulturan. Kultura alternatiboan, izkutuan, agerikoan, gazteen kale mugimenduan, alegia.
Aisia artea bilakatzen denean, orduan grafitti horrek berezko zentzua hartzen du. Eta batek daki! Agian bihar bere egileak Tate Modern edo Guggenheim museoan aurkeztuko du bere bilduma kuttuna.
Era berean, parke horretan ikusi dituzun dantza, trebezia eta akrobazia horiek guztiek olinpiada berri bati emango ote diete bidea! Auskalo!


Fúnebre XX Aniversario de la masacre de Tiananmen



Que el valiente solitario reaparezca y por favor pare a Kim Jong-il y demás chusma.

De cómo apretarse el cinturón

La escena es de película, aunque dicen que está basada en una historia real. Quién sabe hasta qué punto será cierto. Un grupo de resistencia trata de defenderse de ser exterminados como animales. Comienzan su revolución con mucha rabia y cuatro balas, de las que tres son destinadas a la venganza. La de la recámara, para la supervivencia.

El líder flaquea en la escena en cuestión, cae de rodillas ante el suelo impío del bosque cuando trata de huir con su 'pueblo' en pleno bombardeo nazi. Delante de sus desesperados ojos, el agua que les separa de una salida terrestre se antoja un imposible. Todos preguntan asustados qué van a hacer. Cómo cruzaran el obstáculo farragoso e interminable. Qué harán con los niños. Y con los enfermos.

Entonces, aparece el sucesor del líder, que ya era cadáver en la memoria de los supervivientes. Aparece, fusil en mano, y sin temblarle la voz pregunta un tanto airado por qué demonios están todos parados sin hacer nada. Los supervivientes le explican la situación. El líder permanece arrodillado, ensimismado ante el pantano que le separa de su victoriosa salida.

"Es imposible", suplica alguien entre sollozos.
- Imposible es lo que hemos hecho hasta ahora. No hay nada imposible. Los fuertes ayudarán a los débiles.

Hasta ahí el guión no se sale de lo establecido. Pero entonces viene el pragmatismo conmovedor del guerrero, que devuelve la fe a quienes se creían perdidos y ya no hacían más que esperar en silencio el sonido ensordecedor del siguiente bombardeo.

- Dadme esa cuerda. Y dadme todos vuestros cinturones-, ordena el joven mandatario.

Así, la resistencia retomó la lucha por tierra, mar y aire. Encadenados y amarrados a un gran cinturón colectivo. Próxima misión: tierra firme.

Y lo consiguieron. Derrotaron tanques. Devolvieron la fe. Salvaron vidas. Enterraron con dignidad a otras muchas. Dieron sentido a todas y cada una de ellas.


Mi moraleja insomne: No creo en los brotes verdes, ni siquiera en las raíces. Sólo en el puñado de semillas (posibilidades) que tiene uno en su puño en el momento.