lunes, 11 de mayo de 2009

Última hora: Hito en la historia de este blog


A partir de un día histórico como el de hoy, lunes al Sol 11 de mayo de 2009, queda inaugurado un nuevo gadget en CafeXpression:
A podcasting approach

En el lateral izquierdo pueden ver un flamante reproductor estética Ipod, en el que subiré, entre otras cosas, pequeños archivos de audio de mis entrevistas para la revista Escuela (Grupo Wolters Kluwer), siempre que los entrevistados no tengan ningún inconveniente.

El primer 'mini-podcast' es un pedacito de la entrevista a Mikel Agirregabiria, cuyo artículo se publicó el pasado 23 de abril.

Espero disfruten de esta nueva sección, la cual he de admitir que no hubiera visto la luz de no ser por la ayuda de mi padre. ¡Molto gracie!

Pido también permiso a la SGAE para reproducir mis podcasts, y aprovecho también para pedir disculpas ya que antes en la ducha he violado el derecho de un sinfín de autores al haber tarareado y desafinado con alevosía muchos de sus temas ultraprotegidos por Teddy Bear.

¡Que tengan un buen día!
¡Ah! Y próximamente... ¡el gadget de Ipoligraph!

Pie de foto: En la Feria del Libro de Madrid, hace muuuucho tiempo ya...

martes, 5 de mayo de 2009

La SGAE perdona la vida a un niño de 5 años

"Para mí la vida humana no tiene precio, pero desgraciadamente la de mi hijo sí lo tiene".

Son las palabras de la madre de Juanma, un niño de cinco años (en la foto) que sufre la enfermedad neurodegenerativa de Alexander.

Hace poco el cantante David Bisbal ofreció un concierto benéfico -parece ridículo tener que decir que el cantante no cobró un duro por ello-, con el fin de recaudar fondos para el tratamiento médico del pequeño. Se generaron unos 50.000 euros en beneficios, de los cuales la mafia infame y sin escrúpulos de la SGAE pirateó y descargó ilegal e impunemente unos 5.000.

Para proteger los derechos de autor y salvaguardar el patrimonio cultural, ya saben.

Por suerte, los medios de comunicación aún son útiles y han armado cierto escándalo, afeando la conducta -al parecer habitual- de la SGAE, y convirtiendo su recaudación en "polémica".

" - Cachis en la mar, ¡nos han pillado! ¡Habrá que dar marcha atrás!
- Oído cocina, marchando un comunicado.
- No olviden la dosis extra de lenguaje hipócrita.
- Por descontado"

[Conversación simulada e inventada en circuito cerrado por especialistas de este blog] .

Así que el ruido mediático ha provocado este comunicado de la SGAE. Y en mi opinión, no tiene desperdicio. Eso sí: advierto de la más que probable indigestión tras su lectura, ya que no hay infusión ni brebaje que ayude a digerir semejante cinismo.

¿Cómo lavar la imagen de hipócritas recaudadores y volver a aquello de Robin Hood? Muy sencillo: decimos que "donamos" los 5.000 euros y no sólo nos retractamos, sino que quedamos hasta bien con el pobre niño. Que le perdonamos el canon, pero sólo porque el chico puede morir, y eso quedaría feo en nuestro historial.

No tengo palabras suficientes para reprobar a esta entidad inquisidora, creo que acaban de sobrepasar con creces la línea de lo criminalmente razonable. ¿Acaso prevalecen los derechos de autor sobre el sentido común y el mínimo respeto hacia la vida humana? Perdonen que me ponga rimbombante, pero creo que la ocasión merece tal despliegue.

Así está el mundo, compadres (y conmadres): masacres y redadas de narcos en las bodas, discusiones soporíferas sobre quién es el dueño de la "legitimidad social" en la nave nodriza, penas de escasos dos años para kamikazes tuneados que asesinan con sus llantas y su nitro a una madre y a su hijo que paseaban tranquilamente... En fin, menos mal que está la SGAE para "donarnos" aquello que es nuestro: el copyright de nuestro (entrecortado) aliento.



Pie de foto: Captada de elmundo.es, la fotografía es de M. del Mar. Un millón de gracias (libres de impuestos y retenciones).

domingo, 3 de mayo de 2009

Día Internacional de la Libertad de Prensa

"La gente se enfada muchísimo cuando hablo así. Dicen que son tonterías, que me calle o que les traeré mala suerte. Cuando escribo estas cosas en mi periódico, mi redactor jefe suele suprimir párrafos enteros porque, aunque esté de acuerdo con lo que digo, no se pueden publicar.

Es realmente uno de nuestros rasgos: cerrar los ojos a la realidad que nos golpea como un tifón. Al igual que la mayoría de nosotros, encuentro horrible que nuestra juventud se haya visto reducida a esto; pero soy consciente de cómo están las cosas en la actualidad.

Así pues, ¿qué quieren nuestras autoridades? ¿Acaso pretenden suicidarse? (...) ¿O es que son simplemente unos inconscientes que sólo viven el momento? Hoy día, mientras están en el poder, tienen el hocico metido en el comedero y siguen aguantando y dejando que la vida siga su curso. (...) Creo que son todos unos necios".


"Nuestra sociedad ha dejado de ser una sociedad. Se ha convertido en una serie de celdas de hormigón sin ventanas"


'Diario ruso', de Anna Politkóvskaya

- Lean el artículo 'Matar al mensajero', del fotógrafo y periodista Gervasio Sánchez.


Pie de foto: Vista en El País.com, la fotografía es de Carles Ribas. Muchas gracias.

jueves, 30 de abril de 2009

Que no decaiga

"Precauciones todas,
alarma ninguna".


Me encanta la chispa de María Teresa Fernández de la Vega. De su boca salen eslóganes como éste, joyitas que lo mismo valen para prevenir embarazos no deseados que una pandemia.

En ocasiones me siento más inepta de lo normal, y es que aún no acabo de captar la intríngulis de esos enunciados que dicen: "No se preocupen, pero no salgan de casa". ¿Entonces eso significa que algún tipo de alarma-miedito habrá, no?

Eso sí, los amantes de lo políticamente correcto estaban tardando en tomar medidas al respecto. Creo que esta vez han sido mandamases de la ONU, que parece que han difundido en un comunicado urgente a los mass-media-oh-yeah que no se les ocurra llamar a esta gripe "porcina", que queda muy feo decir que estás infectado de eso, y más aún si es tu epitafio. Y además, ¿qué me dicen del colectivo de nuestros amigos los cerdos? Seguro que han puesto la peste, digo el grito, en el cielo, y con razón. Somos unos cochinos racistas y desalmados.

Sospecho que los de PETA están detrás de este cambio de nombre. ¡Uy! ¡Lo siento! Como buena periodista freelance que soy se me había olvidado decir lo más importante: que la gripe que nos hace quedarnos en casa -aunque tranquilos y sin miedo, no lo olviden-, se llama ahora gripe 'A'. A, de a secas. En la línea del plan E, de ZP.

Me gustaría hacer hincapié ahora acerca de la responsabilidad de los medios de comunicación en tanto en cuanto adquieren el perverso lenguaje de los portavoces del poder. Se nos da todo hecho y mascado, así nos han dicho las cosas, y así os las hemos contado. Así que ya saben: ¡Paren las rotativas! ¡Cambien "porcina" por "A"!

Con todo, lo único que he sacado en claro de todo esto es que los fabricantes del Tamiflú son ahora los nuevos ricos de este decadente mundo en crisis.

Pie de foto: Foto sustraida vilmente y sin compasión por su autor de aquí. Muchas gracias y disculpen las molestias.

miércoles, 29 de abril de 2009

Día lluvioso y zen


"Cada uno de los problemas que tenemos en nuestra vida es la semilla de la oportunidad de obtener un beneficio mayor"

Deepak Chopra, "Las siete leyes espirituales del éxito"


Amén.


Pie de Foto: Cuadro de una pintora que me entusiasma, Tarsila Do Amaral: "Pescador", 1925. Fotografía captada de aquí. Gracias.

jueves, 23 de abril de 2009

Tra-pie-cismo


Ha sido ver colgadas este par de zapatillas del hilo telefónico y recordar aquella escena de la genial película 'Big Fish', de Tim Burton. El personaje encarnado por Ewan Mcgregor llegaba a un peculiar pueblo en el que todo parecía... demasiado perfecto. Tétricamente adorable. Amablemente espeluznante.

Había una niña que, en cuanto llegaba un forastero al pueblo, se las apañaba para quitarle sus zapatos en un momento de descuido para después colgarlos al igual que en esta foto. La diferencia con la imagen de arriba es que en la película aparecían montones de pares de zapatos. Esos zapatos fuera del alcance de su dueño simbolizaban que éste había venido para quedarse. Como si perder los zapatos implicara una especie de sedentarismo forzado.

Les dije que ese pueblo daba miedo. Por eso yo estoy de acuerdo con lo que hizo el protagonista.
Huyó sin sus zapatos.
Descalzo.