viernes, 9 de enero de 2009

Resurrección

Apenas había amanecido y tenía la convicción de que aquel era ya un domingo perdido. Ensimismada con sus pensamientos vagos y suicidas, alimentaba la agonía de los patitos que daban vueltas en el escaso metro cuadrado de estanque. Latas de Coca-cola y restos plásticos de comida basura a la 'orilla' le provocan una náusea. Precisamente, en ese instante, alguien llama a la puerta de su espalda.

- Perdona, pero estoy seguro de que en mi vida anterior tú y yo dimos mucho de qué hablar.

Vaya, eso no se lo esperaba. Momento 'Matrix' que irrumpe curiosamente en el guión prefabricado de su anodina vida. Los patos esperan expectantes una respuesta de la damisela. El Sol empieza a asomar entre las espesas nubes. Ella piensa: "No parece borracho ni drogado. Más bien parece alguien sacado de una peli romanticómica".

En cualquier caso, esa película aún no la había visto. Y de curiosidad también se sobrevive.

- Ah, ¿sí? La verdad es que tú te das un aire a Carlo Magno...

Se respiraba una complicidad que hasta asustaba. ¿Quién era aquel espontáneo? Unas extrañas corrientes de aire frío acompañaban la escena surrealista.

- Creo que en esta vida no nos hemos lucido conquistando el mundo...

martes, 6 de enero de 2009

Show must go on


Como diría mi venerable Fito, "y es que no tengo nada que decir... no tengo nada que decir..."
Simplemente, quería despojar del blog todo adorno navideño. Si no, ya me veo venir: llegamos a marzo y ahí sigue el '¡Feliz año piojosos!', y no hay nada que repugne tanto como la típica película hogareña de apestosa Navidad emitida en verano, ¿no están conmigo? Pues eso. Dejemos el agua correr y que caiga lentamente hacia el olvido todo atisbo navideño.

Quito con asco los espumillones y el roñoso árbol y pienso: pronto dejan de gustarme estas fiestas, en fin, quizá a los 40 me de por disfrazarme de Mamá Noël -por favor, maténme si se da el caso, la dignidad es lo primero-, o por ir a la cabalgata de Reyes a pelearme con la tercera edad por un puñado de caramelos caducados, armada de paragüas tamaño familiar, punta de acero y despojada de escrúpulos. Quizá un año de éstos vuelva a creer en el espíritu navideño patrocinado por el Corte Inglés pero, "a día de hoy" -como diría mi querida Saralegi andereñoa-, lo veo harto improbable.

Comprobar cómo la gente pierde los papeles comprando cosas -la crisis es un concepto bastante abstracto-, que se devolverán al día siguiente formando colosales colas, encontrar un maldito Papa Noël yanqui en el roscón de Reyes o recibir sólo tres mensajitos navideños en el móvil y que los tres sean idénticos -la globalización imparable llega a sitios insospechados y el SMS era, para más inri, una asquerosa cadena del tipo "si no lo mandas a no sé cuántos tendrás mala suerte, bastarda", seguro que la cadena la empezó una teleoperadora-, pues no ayuda a que recupere la ilusión. Aunque también es cierto que cosas más raras se han visto.

Dicho esto, como soy una mujer adulta y serena, voy a jugar con los regalos de los Reyes ;-)
Este año tampoco ha caído el Audi, pero en eso sí que no pierdo la fe.

¡Ciao, corazones!!

Good night & Good luck

martes, 30 de diciembre de 2008

¡¡¡¡FELIZ 2009, PIOJOSOS!!!! (Y PIOJOSAS, OF COURSE)

¿Qué se pensaban? ¿Que mi desfachatez y mi descontento navideño iban a ser de tal magnitud como para no felicitarles un nuevo año de crisis y esperanza?
Pues sólo para contradecirles: ¡Feliz 2009!!

Supongo que el balance se lo saben de memoria a estas alturas de la fiesta: el malo de Madoff, los incautos inversores, los ‘pobres’ bancos, el salvador del mundo Obama con Juanes de telonero, la princesita de cantar soso Bruni-me-creo-Jackie, los ERE's, las OPA's, la TDT, el McAuto a rebosar.

La confirmación de la muerte de Franco. La ruleta rusa –perdón, montaña- de la Bolsa. Los altibajos de la vivienda y del perverso Euribor. Las oscilaciones del petróleo. El resurgimiento de la Spears. Los espías de bodas de la SGAE. Los miembros y las miembras. El pocero bueno y el malo. La liberación de Betancourt. La detención de ‘Miss Narco’. La Eurocopa. El caso Mariluz y el corporativismo grosero y desconcertante. Guantánamo, la CIA, Aznar, los barridos. La silla del G20. El 'palestino' de Madrazo. El teletón y los maratones de falsedad. Los ‘golpes’ a las incontables cúpulas y máximos responsables de ETA. Los golpes de ETA.

El terror. La masacre. La desaceleración y la crisis. La hipocresía. El caos. La zona cero.

Lo dicho: Feliz 2009. Sed felices en la medida de lo posible. Y de lo imposible.

Just because I'm losing, doesn't mean I'm lost.
[Cold Play]


Pie de foto: Ópera, Paris’09; by me. Doy por pagado mi propio cánon en la cámara, en la tarjeta de memoria y también le he pagado los derechos de autor a la ciudad, al arquitecto del edificio y a un señor que hacía crêpes cerca de allí. Os remito, teddys de la SGAE, la factura para que me abonéis a mí los derechos de autora. Feliz año a vosotros también, hoy me siento tolerante.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

Manuel Alcántara, ¡hijo de mi vida!...

Medio siglo dedicado al periodismo. Más de 18.000 artículos escritos con tiento y perseverancia en una vieja y ya anacrónica Hispano Olivetti -"¡Tengo que darle dos veces a la tecla para que se marque la letra!"-. Ochenta años y un verbo ágil y magistral. La máxima de este entrañable malagueño es "no aburrir ni a Dios sobre todas las cosas". Y lejos de aburrirnos, nos divierte.

Manuel Alcántara es un gran columnista, un excelente escritor, un locuaz periodista... Es un caballero. Es genial.
Le comparan con el gran Larra, pero Manolo insiste en que es "alumno de sus discípulos".

No es que esté ensayando su presentación ni tampoco tengo pensando hacerle la pelota para entregarle un curriculum de estos que he fotocopiado al por mayor (¡Temblad! Próximamente llegarán las tarjetas de visita...). Sinceramente, poco sabía de este señor hasta que le he conocido hoy en persona en el homenaje que le ha hecho El Correo y la UPV/EHU.
He disfrutado escuchando su discurso irónico y delicioso; habla como escribe, y pienso leer mucho más a este hombre que dice perlas como ésta:

"Soy un espectador implicado de la vida"

"La obsesión por la muerte corresponde al amor por la vida"

"La inspiración es un trance adecuado por el que algo bueno pide salida"

"La vejez es una colección de frustraciones. Uno es viejo cuando entra a un harén y siente lo mismo que cuando entra a una floristeria"

"Me gusta escribir en caliente, pero con toda la sangre fría"

jueves, 23 de octubre de 2008

Ponga un pseudointelectual en su vida

Vaya, vaya, vaya. Quizá ustedes no lo sepan, pero es que el último grito intelectual ya no es seguir en versión original surround los documentales de ‘La 2’. Lo más ‘in’ es decir que no tienes tiempo para verlos. Ni los documentales, ni los informativos, ni, por supuesto, los 'salsa aliolis' ni las 'mayonesas rosas'.

Y es que los medios, una vez más, vuelven a ser los malos de la película. Resulta que todas esas cifras de audiencia espectaculares son absolutamente falsas. No es que redondeen hacia arriba con unos cuantos televidentes. No, no. Es que nadie ve la tele ya.
Que ahora lo que se lleva es estar estresado y, en los escasos ratos libres, viajar a Punta Cana y leer a Zafón (lo siento Zafón, no es nada personal, en serio).

Así que esas tenemos. Resulta que una profesora de inglés pregunta en una clase variopinta, heterogénea y pintoresca si conocemos ‘x’ programa televisivo, que es ampliamente conocido por el común y humilde de los mortales, y se oyen voces inteligentes y disidentes que se ‘highlight’ de la masa con un arrogante “yo es que no veo la televisión”. Claro, por eso te acabas de comprar el TDT más potente y un plasma tan grande que atraviesa las paredes de tu casa. Pero eso no lo dices, ¿verdad listillo/a?.

Disculpen el exabrupto, pero es que estos pseudointelectuales de pacotilla me sacan de quicio. Y es que esta irascibilidad mañanera mía me pasa factura a lo largo del día, y al final una tiene que desahogarse como puede.

Cada mañana, una batalla interna. Una causa que reivindicar y por la que luchar. Hoy, tenemos con nosotros a ese grupillo fascinante que son los pseudointelectuales. Incultos, aunque sobradamente descarados y sin complejos, opinan con soberana alegría de cualquier cosa y con una rotundidad aplastante y cuanto menos, sospechosa.

Sus argumentos son más que dudables, pero los muy demagogos se las saben todas. Y si la cosa se pone fea, la solución es sencilla: La culpa es de los periodistas.
Y si el contertulio del pseudointelectualillo de turno se sorprende cuando éste culpa a los periodistas del cambio climático y del crack bursátil, entonces hace uso del comodín clásico e infalible: “La televisión es la fuente de todos nuestros males. Esa caja tonta que yo, por supuesto, jamás veo. Porque yo no soy tonto. Como en el eslogan de esa tienda. Sí, donde el otro día me compré un pedazo de plaa… plancha, plancha. Una pedazo de plancha”.

Pero esta mañana, la soporífera clase homologada y europea de inglés ha venido aderezada de otro jocoso comentario que ha herido profundamente mi corazón de periodista recién lisensiada.

“- Estos diarios gratuitos son una pu… mier…. Mira… ¡Prff!... No te enteras de nada, no tiene estructura…”.

Ajá, si tenemos un analista de medios entre nosotros, y yo sin saberlo. Una vez más, he cometido el craso error de callarme y dejar que los que rodeaban a este sujeto le rieran la gracia. Debe ser que ninguno de ellos ve la televisión y que por eso son todos muy listos y yo muy tonta, porque no le he pillado la gracia al chiste.

Verá, señor analista dicharachero. La prensa gratuita es para lo que es: para enterarse mediante un titular grande y entre muchos anuncios de lo que ha pasado en su barrio mientras usted viaja en el metro de su casa a su lugar de trabajo. Por cierto, ¿en qué trabaja o trabajaba usted, honrado ciudadano?. Quisiera añadir que ha ofendido a mis compañeros, e incluso a mí misma, porque quizá mañana yo trabaje en uno de esos periódicos gratuitos que tanto desprecia.

Lo que quizá no se atreva a decir es que usted forma su opinión en base a esos escuetos y desestructurados titulares. Porque si tanto le irritan como para hacer tan explícito comentario, tiene la opción de no leerlos. Esquive a las personas que los reparten. Creo que de momento no portan armas y su seguridad, por tanto, no corre ningún peligro.

Y si quiere ir más allá, rasque el bolsillo y compre uno o varios periódicos de pago y critíquelos si tiene… ganas.

Por lo demás, no tengo nada más que añadir. Les dejo que voy a releer el Tratado Filosófico de Wittgenstein para reflexionar acerca de la complejidad del ser humano. Después, antes de dormir, repasaré un poco a Kant y finalmente, votaré vía SMS por la Chonchi para que gane en ese programa reality txow que yo no sé que existe siquiera. Hasta luego, corazones.

lunes, 20 de octubre de 2008

Oh Happy Monday

¡Pero qué gratificantes que son los lunes al Sol, pardieu!! Como diría Carlos Herrera, "por fin es lunes"...

No sé ustedes, mis queridos contertulios, pero para mí el lunes es el día mentalmente más productivo de la semana. Y digo mentalmente por una razón certera y 100% lógica: es el día en el que una se levanta y se programa en su agenda todas las tareas de la semana y si me apuráis, incluso del mes. Desde apuntarse al paro, pasando por un chequeo médico completo y el "me voy a apuntar a un gimnasio este mes mismo ya ya ya" voluntarioso y de rigor, hasta el planteamiento de una nueva estrategia de vida drástica y completamente diferente a la actual.

Todo empieza con un café, como no podía ser de otra manera en mi caso. Comparto la soledad de mi café con leche con un hombre que trabaja en el sector del pescado. Qué manera más sutil de decir que el tío apestaba a pescadilla, ¿verdad?. Yo misma me asombro de mi elegancia y delicadeza. Lo digo así de fino porque lo último que quiero es que se ofenda este honrado sector, aunque también añadiré que, ya es mala suerte. Convivo forzosamente con la pescadería de debajo de mi casa que desprende su aroma inconfundible y pestilente día sí y día también, y voy a una cafetería y...

Y es que podía sentarse a mi lado un guapetón que encima de guapo y educado, es un cazatalentos de periodistas que me ofrece una estupenda oferta de trabajo que incluye un Audi A3 para moverme airosamente de entrevista importante a entrevista solemne. Dietas y personal trainner, también incluidos.

Pues no, tiene que tomarse la caña y el pintxo justo al ladito mío y en los tres minutos que tardo en tomarme la cafeína vital el digno trabajador del sector del pescado, crustáceos y moluscos. En fin. Suspiro (o mejor dicho inspiro y me aguanto la respiración) y me voy directa a... Apuntarme al paro. Aunque soy nueva en esto y los del INEM captan al instante mi inexperiencia en esto de buscarse la vida.

- Hola, buenos días, vengo a apuntarme al Paro (así, sin tapujos y al grano).
- Hola, vienes a buscar trabajo, ¿verdad?.
- Ummh, bueno sí, eso. Claro.
- DNI (...) ¿Es la primera vez que vienes?.
- Sí.
- Pero has trabajado, ¿no?.
- Sí, dos meses (¡wow!), en una tienda.
- ¿De qué te gustaría trabajar?
- Me he licenciado en Periodismo.

Hacemos un inciso descriptivo. Al oir la palabra clave en este breve diálogo, 'periodismo', la mirada de la amable empleada de los desempleados se torna cálida y tierna. Me sonríe cómplice y compasiva.

- Eso está... Difícil.- Me dice, con una expresión que augura lo peor.

Después paso a hablar con otro hombre que me mira incrédulo cuando contesto "No sé" a la pregunta: "¿Vas a solicitar prestaciones?". "Es que es la primera vez que vengo y bueno, pues no sé qué me conviene...", me justifico inútilmente. A este empleado también le infundo cierta pena y accede a explicarme que, dada mi escasa vida laboral, no me conviene ni siquiera molestarme en pedir sopitas. Pues ya lo sabía, me digo yo ahora en un ataque de orgullo a posteriori.

Más tarde vuelvo a ser una atareada y feliz ama de casa que hace sus labores mientras se planifica un sinfín de tareas y proyectos. Así que termino agotada a eso de las 16h de la tarde, y eso que aún queda el inglés, reformar la casa, mirarse las becas para irse de English Trip en verano, gestionarme ese viajecito veraniego que tanto merezco y no he tenido, atender a la familia, cuidar los pocos contactos que conservo, pensar cómo llevar el coche al taller sin arruinarme, reciclar y reciclarme, y el gimnasio, que con el frenesí de esta mañana-imserso se me ha vuelto a pasar; todo ello sin olvidar, claro está, fomentar mi carrera como freelance (sí, yo también me estoy riendo al escribir esto último, pero de ilusión también se vive, listillos).

Así que, ¿quién dijo que esto de la vida de parada es algo fácil y tranquilo?. Nada más lejos de la realidad. No es baladí enfrentarse al típico viejo/a que se te cuela en la cola del pan, ni decidir qué opción de ticket es el que tienes que pulsar en la cola del paro (¡recordad que soy una persona que no sabe si quiere prestaciones!).

Pero aún así, esto es un periodo de transición. Cuánto durará, a saber. Me dicen por el pinganillo que "Se prevé que la crisis degenere en 20 millones más de desempleados en el mundo", pero a mí plin. Mañana volveré a por mi dosis de café para comenzar adecuadamente un nuevo día y, quién sabe, quizá entonces sí que se siente a mi lado el atractivo cazatalentos con aroma a perfume caro y embriagador.

Que tengan un buen día.


Pie de foto: Un pintoresco automóvil en los aledaños de la Complutense. Podéis hacer con ella lo que más rabia os dé. ;-)

viernes, 10 de octubre de 2008

Photodenuncia: Dicen por ahí que ancha es Castilla...


Pie de foto de tan ilustre y ejemplar imagen:

Welcome to Barakaldo: Ciudad con O.T.A y sin ley





Por lo demás, carpe diem.