miércoles, 11 de abril de 2007

Escalera hacia ninguna parte...


Cada vez que salía el sol le entraba la prisa, como si temiera que de un instante a otro fuera a llover. "Se está nublando por allí". Y corría a descolgar la ropa. Siempre precabida. Corría a pasear, a disfrutar de los breves y escurrizos rayos de calor que podían desaparecer en cualquier momento.

Y lo cierto es que sus pronósticos nunca fallaban. Siempre acertaba. Incluso cuando no había ningún indicio de que el dia fuera a torcerse, ella estaba alerta. Mientras, en la ciudad la gente miraba con indiferencia el sol, protegiéndose con gafas y gorras. A nadie le interesa especialmente la continuidad del sol un triste dia de "entre semana". Pero ella era diferente, podía parecer algo paranoica, sí; pero nunca me atreví a poner en duda sus predicciones metereológicas.

Cuando los nubarrones comenzaban a juntarse estratégicamente con el objetivo de conspirar contra el sol, entonces ella se ponía aún más nerviosa. Entonces actuaba de una manera presuntamente irracional. Caminaba a toda prisa, segura de sí misma... Nunca supe a dónde se dirigía, nunca la seguí.

Quizá caminara hacia ninguna parte. ¿O querría tal vez alcanzar el Infinito para estar siempre cerca del sol?

martes, 20 de marzo de 2007

Historias para no dormir II: ¡Pasa la bola!!


Desde luego, algunas de mis conversaciones telefónicas productivas no serán, pero desde luego para monólogos chistosos dan mucho juego. Doy fe. Como prueba de ello, contaré mis dos últimas experiencias telefónicas exasperantes a la vez que hilarantes. Os contextualizo:

- Misión (¿imposible?): hablar con algún responsable del área o secretaría de la mujer de algún sindicato. (¡Espeluznante!!)

- Logística: teléfono y paciencia (ésta última puede autodestruirse fácilmente).

Total, que llamo a X sindicato y un joven caballero responde así de claro a mi pregunta comodín "¿sabe cuándo vendrá la persona que puede ayudarme?":

- Cuando están, están; y cuando no están, no están.
Mi cerebro se hiela rápidamente y pienso que jamás me había sentido tan ofendida. Yo, que voy de modosita y educada, y que todo lo termino con un gracias o un por favor. ¡Ilusa! Sabía que la profesión estaba denigrada y minusvalorada, pero creía haber leído en alguna declaración de los derechos humanos los estudiantes, incluso los de periodismo, gozábamos del derecho de ser consideradas personas. En cambio, la realidad siempre te escupe la verdad en la cara. En fin, reacciono como puedo y le digo con toda mi tranquila y sutil ironía que creo el joven caballero no captó:

- ¿Podría ser más concreto, por favor?

El joven caballero, siempre amable y conciso, suspira y dice:

- Pues tendrían que estar de 9 a 14h y de 16 a 19h, pero no están.

La conversación acaba en plan: vale, bueno, gracias (por nada), hasta luego. Cuelgo y razono: me ha dicho que no están, asi que eso significa, efectivamente, que no están. No te preocupes Amaia, porque al jodido tipejo le has sonsacado una información valiosa: cuando esas personas que pueden ayudarte estén, lo estarán realmente, de 9 a 14h y de 16 a 19h. Estupendo.

Pero... ¿pensabáis que eso era todo lo que tenía para contar? No, no... ¡se trata de que tras leer esto no podáis dormir! Asi que allá va mi segundo prfff telefónico:

- Hola, buenos días, soy tal y estudio esto y me gustaría saber si puedo hablar con alguien del área de la mujer de vuestro sindicato.

Atentos, suspense.... que viene, que viene....:

- Jo, ¿y no puedes llamar a otro sindicato?

!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Por si a alguien le interesa, la persona que me dijo esta magnífica perla era una mujer. A mi cabeza viene repentinamente esa cancioncilla que dice: Mujer contra mujeeer... sólo que sin ningún atisbo lésbico. Pero ninguno.
Vamos a ver: ¿cómo se puede tener tan mal markéting? Me dice que vaya a "otro sindicato". Como diciendo: niña, a mi no me vengas con feminismos, uf, ¡qué pereza!.
Si yo entiendo que la vida es de por si demasiado complicada como para hacer caso a una repelente estudiante que está pidiendo no sé cuántas cosas, pero ... ¿mandarme a la competencia? ¿Qué me diría otro sindicato si le dijera que me ha enviado otro de la "competencia"? Estaba acostumbrada a que me remitieran continuamente de un sitio a otro, pero jamás me había ocurrido algo parecido. ¡Y encima aún tenía el cerebro congelado de la conversación anterior!...

En fin, en una palabra: flipauta.

Espero que no durmáis en varios dias, aunque eso sí, os aseguro que estas dos afables personas dormirán plácidamente. Y si no, pues no lo harán.




Foto: El Grito, de Munch. Lo he pillado de aquí. Gracias por no denunciarme. Que bastante tengo.

miércoles, 14 de marzo de 2007

¿Qué tal?

Es curioso cómo un simple y desinteresado "¿qué tal?" puede animar un día de inestable cambio climático. Al final, te acabas subiendo al carro de los intereses, de las hipótecas y de los contratos verbales. Todo acaba reduciéndose a un "Hola, buenas, ¿tienes esto? Pues dame aquello". A veces, incluso el "Hola" y el "Buenas" brillan por su ausencia.
Por eso, se hace extraño que en una parada de ese carrusel de la locura y el estrés alguien te diga un qué tal y que tan sólo signifique eso: qué tal te va. Sí, a ti. ¡Con lo vanidosos que somos! -vuelvo a cobijarme y a reconfortarme en la cálida primera persona plural- ¡Oír algo así hoy en día es todo un logro!!¡Extra!¡Extra! (extraordinario).

En fin, ¿nunca os habeis preguntado si todas esas cosas que hacemos que están apuntadas en la agenda tienen algún sentido? Es decir, si hacemos un análisis meramente utilitarista, todas esas pequeñas e interminables cosas que tenemos que hacer nos repelen muchísimo. Son esos quehaceres que te frustran al robarte miserablemente un tiempo precioso que bien podrías invertir en ver un buen paisaje o en perderte por un camino por el que nunca antes habías pasado.

Entonces, ¿qué nos hace seguir cogiendo puntualmente ese asqueroso y frenético vagón en el que apenas te dan los buenos días cuando no te tiran de él de una patada en esa zona del cuerpo tan necesaria para sentarnos frente al ordenador? Que levante la mano el que lo sepa.

Personalmente, no sé por qué sigo subida en este tren... ... pero quizá sean esos qué tales exclusivamente amistosos los que me aferren a él.


sábado, 24 de febrero de 2007

Zafira goes to Seseña!!

Te echaré mucho de menos, Zafi!! Jo... bueno, a ver si te adaptas al habitat de Seseña New y no te pases arañando al personal, que si no, no vuelves de vacaciones más, ¡eh!!
Mirad que formal está ahí en su pequeña cárcel de viaje en primera clase... pobrecita mía, araña y muerde, pero ¡es más maja y más lista que montones de personas juntas!!

Zafira for president!!

jueves, 22 de febrero de 2007

The Newest New Journalism: The IPoligraph


Esta idea se me ocurrió un dia de delirante lucidez. Y como todas las delirantes ideas, muy contenta la patentaría enseguida en caso de disponer del suficiente dinero. Pero como es evidente, no es el caso, y por tanto, me conformo con registrarlo aquí y amenazar a todo trepa viviente que husmee y me robe el invento que creará el más nuevo Nuevo Periodismo.
Se trata, amigos, del IPoligraph. O, lo que es lo mismo, el polígrafo de bolsillo que todo periodista de medio-alto standing debería llevar siempre junto a su grabadora/MP3. Cuando lo uses, no podrás prescindir de él, te lo aseguro. Y hasta la entrevista más aburrida e incómoda puede llegar a convertirse suculentamente interesante. Así, las entrevistas podrían dar un inquietante giro como este:

- Señor X, ¿conoce usted a James Joyce?

- Por supuesto, lo leí a los 14 años, cuando yo era un crío que...

- Disculpe, pero si no me equivoco usted me acaba de decir ahora mismo que leyó a James Joyce a los 14, pero mi IPoligraph determina que usted miente, ¿tiene algo que decir al respecto, señor X?

- Pues digo que evidentemente ese polígrafo es una basura y una ofensa...

- De verdad que siento interrumpirle, pero he de hacer todo lo que esté en mi mano es pos de la verdad y de la independencia de mi periódico que no me paga ni las pilas del IPoligraph. Aun así, lo siento, pero el polígrafo vuelve a determinar que usted miente respecto a lo de que mi cacaharro es una basura...

- Quizá ese maldito trasto no tenga pilas, señorita Becaria.

- ¡Qué va! Miente de nuevo.

- ¿Pero cómo se atreve, niñata? ¿Es que no le enseñaron modales en la Facultad?

- Perdone, ¿qué? En la Facultad aprendí una infinidad de cosas... Vaya, ahora la que miente debo de ser yo, porque usted no ha hablado ahora, ¿no? Estaba hablando yo sobre la Facultad y mi educación y eso, ¿verdad? ... A no ser...¡Claro, ya lo tengo!! Quizá mi IPoligraph, al ser de última generación, tenga la capacidad de leer su mente; y su mente, Señor X, pueda estar mintiéndose a sí misma ahora mismo, mientras yo blasfemaba humildemente sobre mi formación...

- Creo que tiene serios problemas psicológicos. Quizá tenga algún déficit de atención, o tome demasiado café...

- ¡Demonios, no! ¡Usted está diciendo la verdad ahora! Mire, ¿ve la pantallita LCD de mi IPoligraph? Lo dice claro: "The IPoligraph developed by Amaiasan says that he's telling the truth". ¿Cree que darán la baja a los becarios?

- Es posible, las cosas han cambiado...

- ¡No! Determina otra vez que miente, supongo que tendré que sobrellevar mi locura...





P.D.: La foto la captó un Ovni de aquí y me la regaló. Todo legal.

martes, 20 de febrero de 2007

Historias para no dormir I: La Recepcionista Anónima


Se trataba de hacer un reportaje literario. Yo había escogido el binomio "consumismo y navidad". Enternecedor, ¿no?. Aparentemente no suponía grandes riesgos, sólo dedicación, como todo. Hasta ahí todos de acuerdo. El caso es que tuve que llamar a unos cuantos albergues y comedores sociales de Bilbao para información, ya sabeis. Después de unos cuantos contestadores, noes y síes de boca cerrada, empecé a exasperarme: ¿realmente era tan difícil hablar con un asistente social o responsable de alguno de esos centros sin volverme antes una auténtica desequilibrada mental? En fin... llamé a un nuevo número, y la persona al otro lado del teléfono me dijo que podría hablar con "otra persona" (casualidades periodísticas: la persona con la que hablas nunca te sirve y/o la que te serviría justo no está en ese momento, kagüen). Yo, esperanzada y escéptica a partes iguales, le dije:

- Muy bien, pues muchas gracias. ¿Podría decirme con quién he hablado, por favor?

Entonces su respuesta me dejó helada, estupefacta, como si me hubieran arrojado un cappucino a la cara:

- Soy... mmhh (duda, aprieto)... Soy "la recepcionista". (Silencio misterioso, tensa calma...)

Vaya. Asi que la tía se sabía lo del "off the record" y toda esa parafernalia a lo Watergate (sólo que ella, de garganta profunda, más bien poco, y eso que era navidad...). Como periodista, me encontraba en un aprieto. Como persona humana y mortal, estaba a punto de partirme de risa.
¡Dios mio! ¡No estaba intentando desentramar ningún Caso Malaya! ¡Hay que ver, luego la paranoica soy yo...!!

Pero, como era Navidad, conseguí un final feliz: pasé de la recepcionista anónima y cautelosa y contacté con gente normal, que me ayudó mucho y me devolvió, una vez más, esa escasa fe que tengo en la humanidad. Esto es todo, amigos. Paz y amor.



P.D.: La foto la he tomado "prestada" de aquí. Espero que la SGAE sepa perdonar mi pecado, al igual que perdono y pago sus canónes injustos. Gora Creative Commons & Top Manta & Emule &...!!!!

domingo, 18 de febrero de 2007

Intro


¿Nunca habéis sentido la necesidad de tener que crear algo y no tener ni la más remota idea de qué? A mí me está ocurriendo algo parecido ahora mismo. Actualmente creo estar sufriendo la "crisis de 3º de Periodismo": me estreso tanto que no tengo tiempo de hacer los verdaderos deberes del Periodismo: leer (sobre todo periódicos) y escribir.


Asi que, invadida por la nostalgia he visitado la abandonada bitácora: http://cafedemaquina.blogspot.com/. Comencé esta bitácora junto a mis dos colegas Alicia y Garazi, colegas de clase, vida y capuccinos. Pero la dejadez y nuestro histérico modo de vida nos han hecho apartarnos de lo que en su día creo que fue...una gran idea.


Realmente no era mi propósito hoy empezar una nueva bitácora, pero como me estaba liando para entrar en la polvorienta cafedemáquina, pues he pensado: seguro que tardo menos en hacer una nueva "filial". Y entonces me ha venido a la cabeza CafeXpression. Porque estoy harta de que me digan lo que tengo que leer y escribir y utilizar luego esa vaga excusa como pretexto para no "crear" nada, aunque tan sólo se trate de crear una nota de prensa diciendo "Amaiasan se frustra porque quiere vacaciones". Eso es: una vía de escape. Y ya está, sin más pretextos ni ambiciosas intenciones.


Se trata de "algo" en donde escribir mientras tomo ese café...


P.D.: Imagen por cortesía y puro arte de Alicia. Thankius.