miércoles, 8 de abril de 2009

Abróchese a la vida/Apriétese el cinturón

La operación salida de Semana Santa comienza hoy a las 15.00h. Da igual el frente de frío, la crisis, la remodelación de amiguetes en el Gobierno de ZP. Con todo, estoy segura de que las gasolineras, cafeterías y centros comerciales de mi putrefacto pueblo estarán a rebosar estos días, excepto los días ‘santos’, durante los cuales comeremos torrijas y descansaremos en paz. Creo.

Hoy ha aparecido una nueva oferta-puesto fantasma en la bolsa de empleo virtual a la que estoy apuntada con ganas y sin fe. El nombre del puesto me ha hecho tanta gracia que me he inscrito sin dudarlo: “Redactor/a Junior”. O sea. Es mío.

Leo en la prensa que un saltimbanqui cuyos fraudes han prescrito y por lo que es afortunado de empezar una nueva vida honrada y desde cero, ofrece sus servicios a la sociedad como “buen comercial”. En fin, supongo que la transparencia y la sinceridad son virtudes a tener muy en cuenta.

Además, el ‘malo’ de Barack Obama nos ha robado un actor de la serie ‘House’, pero no para que le entretenga con sus dotes interpretativas o artísticas, sino para que trabaje en su Administración. El tipo recién contratado, que ganará menos que en su faceta de actor en la serie televisiva, dice que ha llegado el momento de “hacer algo más”. Es la hora de servir a la sociedad. Qué puñeta. Un beso para los administrativos que hoy rechinan por el intrusismo.

Y para colmo, el bufón impresentable de Berlusconi compara el desastre sísmico del centro de Italia con "ir de camping". Sin comentarios.

Hasta aquí puedo leer. El teleprompter no da más de sí.

¡Felices vacaciones, corazones!

martes, 7 de abril de 2009

Cruzando el charco: el correo mexicano

Querida Alondra,

¿Qué tal va todo socia? Estaba yo perdiendo neuronas minuto a minuto mientras veía el reality de los bailarines llorones -la fama cuesta, perder la dignidad es gratis y sumamente fácil-, y de repente me he acordado, sin saber muy bien por qué, de aquella tarde en una terraza de Madrid. Me refiero a la última vez que nos vimos -pero sé que no será efectivamente la última-, hacía mucho calor, a comienzos de julio si mal no recuerdo, café con hielo, cacahuetes salados y risas, muchas risas.

Recuerdo con especial cariño nuestra improvisada tertulia política. Todo comenzó con tu espontánea y crucial pregunta: ¿Qué es lo que hace el Rey de España?.
Un significativo silencio derivó en una sonora explosión de carcajadas de complicidad ante mi cara de circunstancia. A esa pregunta le siguieron otras muchas, aquello parecía un examen de historia mezclado con un espinoso test de actualidad del que dudaba salir airosa.

No es que pretenda 'ilustrarte' acerca de la historia de mi maltrecho y putiférico país, pero a través de mis extensas quejas quizá te diviertas y hasta te asomes un poco a la sociedad con la que conviviste durante un año, en Madrid, nuestro eterno y trasnochado Madrid. El km0 de nuestra amistad, sin retorno, sin ambages ni equipajes.
Turismo low cost. Sólo está permitido derrochar en el Starbucks, por una buena causa, se entiende.

Ahora nos enfrentamos a una nueva etapa de nuestras vidas. El sueño de la vida de estudiante está algo caducado, y es hora ya de enfrentarse al mundo real -¡glups!-.
No estás aquí conmigo para chillar, gritar y salir corriendo, pero a la vez sé que estás cerca y que tardarás muuuucho tiempo en alejarte de mi memoria, si es que alguna vez lo consigues.

Por eso te escribo esta carta, para invitarte a hacer de corresponsal en México D.F. Desde Monterrey, con mucho 'chili' y mucho amor. Quiero que me cuentes todo sobre los políticos, la policía, los frijoles, la música, las últimas tendencias, vuestras creencias y costumbres... Destápame todos los estereotipos, cuestiónalos, acaba con ellos... Cuéntame México desde tus curiosos ojos, de mientras que volvemos a reunirnos en algún punto del planeta.

¿Aceptas la invitación? Te lo advierto: donde yo vivo suceden cosas extraña y amargamente divertidas, no te arrepentirás. El entretenimiento está 100% asegurado.

Espero tus noticias. Cuídate mucho, socia.

Te quiere,

Amaiasan



Pie de foto: Lugar de Retiro, lugar de encuentro. Alondra (dcha.) y yo (izq., blanca y con cara de haber visto un fantasma). Composición de la foto: 'Herenen araua' llevado al extremo.

domingo, 29 de marzo de 2009

Did you know? (Interesting data)

Elogio de la supervivencia sumergida

Debo de ser una mala persona.
De lo contrario, ¿por qué me cuesta creer que la actriz de turno y la marca prestigiosa de bolsos exorbitantes se han aliado para dar de comer a los pobres huérfanos de Ghana sin ánimo de lucro y por pura compasión humana?

Cada vez soy más consciente de que por mis venas, en lugar de sangre, corren litros de vinagre peleona.
De lo contrario, ¿por qué me cae tan sumamente mal ese ecologista de traje y con un caché de 200.000 dólares por demagógica conferencia? Respuesta correcta: me refiero a Al Gore, ese gurú con tremenda visión, puesto que nadie como él ha sabido aprovechar la última tendencia: ser aparentemente biosostenibles.
Comer soja y desnudarse en contra de los desalmados y abominables carnívoros, blabla.
Sepan que, al parecer, si en el contrato de este afable hombre no consta con quién ha de posar para la prensa gráfica, éste se negará a que lo fotografíen, ya que no hay cláusula que así lo determine. Y porque él lo vale.
Ya lo ven: he ahí la ‘verdad incómoda’ del señorito Gore.

Con todo, debo de ser también una pésima ciudadana con tendencia natural a la delincuencia y con cierta debilidad hacia lo ilegal.
¿Pero es que acaso existe algo hoy que no esté prohibido por este poder político enfermizo y paternalista, que encima no nos da la paga?

¿Cómo es posible que haya ‘manteros’ en la cárcel por deshonrar el patrimonio creativo, contante y sonante de discográficas, productoras y/o marcas de lujo que colaboran los años bisiestos con la causa saharaui mientras asesinos, terroristas con o sin traje y violadores viven libres y felices, amparados bajo el amplio arsenal de leyes protectoras del verdugo?

Perdónenme la sarta de improperios, pero tengo que confesar que a veces me cuesta conciliar el sueño cuando los líderes de nuestro putrefacto ecosistema se quejan de la emergente economía sumergida.
Me cuesta tildar de ‘defraudadora’ a esa señora que tiene que pluriemplearse limpiando casas y portales para poder pagar la hipoteca y mantener a su hija.
No asocio la palabra ‘fraude’ con aquel operario que se somete a extenuantes jornadas de trabajo a cambio de un irrisorio sueldo ilegal y “en negro”.

¿Son estos supervivientes de la crisis a la que han sido forzosamente avocados los supuestos estafadores a los que debemos temer y perseguir?
En mi opinión la respuesta está clara: NO.
No mientras diversos Madoff disfrazados de ONG’s campen a sus anchas.

Y que no nos vendan la moto, que no hay crédito para ello.

Game over.

¿Insert coin?


Pie de foto: Que no cunda el pánico, tan sólo se trata de una manipuladora foto de un simulacro de accidente de tráfico en un instituto. Pero todo se andará.

domingo, 22 de marzo de 2009

Goian bego


Este mundo no está en condiciones de prescindir de esa sonrisa que tanta cordialidad y sabiduría infundía.

Estaba en paz consigo mismo.
No tenía ídolos.
Ni falta que le hacían.

Espero que disfrutes de ese viaje en tren entre las bambalinas de la vida.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Atardecer en Biarritz




¡Porque el polen y el mercurio nos anuncian que ya es primavera, al menos en El Corte Inglés!

Los días pasan rápidos y estériles, sin noticias del INEM (ni de nadie)...
No prestaciones, no party. No hay cursillos de macramé que valgan.

Creedme, a mí también me gustaría atragantarme menos y ser confortablemente más dulce.

Y no penséis que no me esfuerzo en subirme al carro del optimismo, lo que pasa es que se desvía demasiado hacia el abismo, cosas del marketing y de las maquiavélicas grandes superficies. Tarareo, entre exabrupto y exabrupto, "such, suuuuch a perfect day... oh, yeah".

Me viene a la mente mi madre, contando a los familiares por enésima vez lo graciosa que estaba yo de pequeña contando "telediarios" a desconocidos en la sala de espera del médico. ¿Sólo una anécdota?

Resisto un día más en mi 'anti-social' cabezonería sin unirme al fenómeno fan de las redes sociales. Pero no creo que tarde mucho en desdecirme. Mis principios son como flanes Dhul, tambaleantes, de huevo y mala, muy mala leche.

jueves, 12 de marzo de 2009

Las ratas son las últimas en abandonar el baNco



"Nuestra guerra, es la guerra espiritual"


The Invencible Tyler Durden
[Fight Club]