... O día 'de tirada', como queráis, aunque lo primero suena mucho más intelectual.
Hoy es uno de esos días en los que quisiera replicar a esa insolencia que no contesté, hoy quisiera rebobinar la cinta de esta historia y hacer un par de arreglos, editar con un poco de valentía unas escenas que me imagino pero que no me atrevo a realizar.
Poner una lavadora. Leer un libro. Aniquilar la celulitis, que aún creo estar a tiempo (¿o acaso soy una incauta víctima de la publicidad milagrosa?). Crear algo de la nada. Y que funcione.
Hacer que el viento sople a mi favor. Escribir un guión alucinante basado en hechos escrupulosamente reales. Vender muchos best-sellers y comprarme una isla.
Pero estoy aquí tirada, en la cama. Escuchando a Amaral, siempre tan oportuna: "No sé qué hacer con mi vidaaaaa".
Hoy quisiera ordenar la casa, la mente, el cuerpo. Verlo todo claro, y actuar. Coordinar mis fantasiosas utopías con la realidad. Quitar frenos, grilletes, fronteras, banderas... que se hunda el protocolo y que se estropeen los radares. Abajo los 'oteros' y arriba el Top Manta y las falsificaciones de Tuos, Lacusto y Carolino Herrero.
Hoy quisiera dejarme llevar por mi intuición femenina... y acertar. Quisiera no arrepentirme ni imaginar lo que pudo ser. Quisiera dejar de pensar que es posible y ver, comprobar, que efectivamente ese plan es viable; y por una sencilla razón: porque sólo tengo una vida que muchas veces regalo al caprichoso destino y a otras tonterías... y entonces dejo de controlar mis días. Sueño despierta y divago por las noches. Me aferro a entelequias y cierro los ojos, puertas y ventanas cuando esa ciencia-ficción amaga con ser real al menos parcialmente.
Creo que las ataduras no son más que síntoma de cobardía, no le veo otra explicación. Quizá un psicólogo de estos que tanto necesitamos para todo en esta narcotizada sociedad afinara más en el tema.
Pero nadie mejor que una misma se conduce, se retuerce... y se desdice.
Lo sé, cada día tiene menos sentido lo que escribo aquí... pero... ¿qué esperabáis de un día introspectivo?
Pie de foto: El mar puede ser la clave...






